Qué más da
- 27 oct 2017
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En realidad no me importa como sea mi tumba, las personas que lleguen a enterrarme o cremarme decidirán qué hacer con mis restos. lo único que me interesa es donar mis órganos y si a caso no le sirven a nadie me gustaría que lo usen estudiantes de medicina, al menos así servirá de algo. Porque el tener una gran tumba no me interesa.
Qué más da si te entierran en un ataúd de caoba con forro de seda o en uno de madera barata . Qué más da si te entierran con tu mejor traje, con tus más finas joyas o con lo que llevabas ahora. Qué más da si mandan tus cenizas al espacio o te sepultan en el cementerio general. Qué más da si ya estás muerto.
Las personas suelen tener los mausoleos más ostentosos y los funerales más caros solo para seguir mostrando su poder después de muertos. En México por ejemplo las tumbas más glamurosas son de los narcos mas ricos, para qué, pues solo para dejar en claro que tenían el dinero suficiente para hacerlo. Retrocediendo en el tiempo, las pirámides de Egipto estaban para enterrar a los faraones con todas sus posesiones incluidos sus sirvientes, el motivo fuera de ser religioso, estaba en mostrar el poder; el Mausoleo de Qin Shi Huang es una representación de los guerreros que lo acompañaran al más allá. No puedo negar lo increíble que son ciertas tumbas o mausoleos, pero realmente no sirven e nada más que conmemorativos o bueno turismo para el país en que estén .
Emperadores, reyes y dictadores, todos supremamente poderosos, todos en busca de ser recordados tras su muerte. Pero la pregunta es ¿para qué? Si el objetivo es que tu nombre quede por la eternidad, no es un método que recomendaría; las tumbas son las que quedan no realmente el nombre. En cambio personas que en vida hicieron cosas sorprendentes son recordadas sin siquiera tener una tumba sencilla, por ejemplo Wolfgang Amadeus Mozart.
No sé cómo vaya a ser mi sepultura y realmente no veo necesario ni importante en pensar en eso. Prefiero vivir al máximo y si por algo me tienen que recordar que sea por lo que hice en vida y no por un monumento a mi ego.
Creo además que donarme para que alguien viva es un gran acto de humanidad. Si le salvo la vida a un niño donando mi corazón mi muerte habrá valido la pena.

Ya que en este blog hablo de muerte, otra vez, quiero recomendarles uno de los grandes libros de Gabriel García Márquez, "Crónica de una Muerte Anunciada".




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